El último oso

Escrito por raul el . Posteado en Armas, Caza, Noticias, Viajes

Posiblemente pocas personas sepan, que hasta hace poco tiempo, algunos montes de Euskadi y Navarra eran residencia habitual del oso pardo. A comienzos de nuestro siglo el área de distribución de este poderoso animal era muy superior a la que ocupa en la actualidad. Demasiadas son las causas que motivan la falta de asentamiento de nuestros osos pardos en sus zonas de antaño; quizás las más importantes vengan motivadas por la no utilización de las indemnizaciones por daños, furtivismo, pastoreo excesivo, venenos utilizados en la agricultura, conservación de manchas forestales de hayedos y robles, extracción de especies productoras de frutos, programas de desarrollo turístico en áreas de montaña, incendios forestales y sobre todo, por la falta de sensibilización de la opinión pública para que todas estas medidas se controlen y podamos recuperar definitivamente esta especie, símbolo de libertad, bravura y fuerza.

Son ya casi de 140 años cuando en los montes de Urkiola y en la zona denominada como Eskillar de la Peña Eskubaratz más abajo de Kanpatorrosteta, el morroi (criado) de la familia Bizkarra del caserío Askondo, logró abatir junto con otros dos vecinos y con una escopeta de avancarga, un magnífico oso pardo que días atrás les había matado varias ovejas. Juan Aguirre (q.e.p.d.) del caserío Barrenengo, del precioso valle de Urkuletas corazón de esta ubérrima cordillera de porte majestuoso, nos contó allá por el año 1995, como estos tres jóvenes baserritarras una noche de invierno hicieron un aguardo al oso en lo alto de la montaña. La fortuna quiso que al retirarse el oso al amanecer tropezase con una cabra a la que mató al instante. Sus chillidos alertaron a los cazadores que de un certero disparo hicieron rodar peñas abajo al último oso pardo de Vizcaya. Eran otros tiempos, y nada se les puede achacar a estos intrépidos cazadores / ganaderos que en definitiva defendían sus intereses de la única forma que podían hacerlo. Conviene recalcar para aclarar esta ultima afirmación, que en aquel agosto de 1871 el ayuntamiento de la anteiglesia de Mañaria concedió un diploma EN PERPETUA MEMORIA al ganadero que abatió el ultimo oso de Bizkaia.

Los cazadores y pescadores aportamos a la memoria de la sociedad

Escrito por raul el . Posteado en Armas, Caza, Noticias, Sin categoría, Viajes

¿Sabían que existen personas cuya memoria, a través se su existencia, aportan un patrimonio intangible inmaterial insustituible, en la interpretación de las profundas transformaciones acaecidas en los últimos cien años, tanto en el ámbito social, cultural, económico, político o ambiental?

Una pregunta larga, pero la iniciativa “Tesoros humanos vivos” , un programa promovido por la UNESCO. dirigido por la Diputación Bizkaina y la Universidad de Deusto, pretende mantener las vivencias de una serie de personas, a titulo personal o como representantes de un colectivo, de forma que las generaciones venideras las puedan conocer y tener en cuenta.
Hoy he conocido que una de esas personas va a ser mi aita, Juan Antonio Sarasketa Legina. Tesoro vivo, sin duda.

Aunque no lo parezca, esto forma parte del arduo trabajo para situar a la caza y la pesca donde por derecho propio se merecen. Porque aparte de cazadores somos ciudadanos que contribuimos al desarrollo de nuestra sociedad. Somos ciudadanos cazadores y a mucha honra.